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Primero se mide
Antes de tocar nada: qué términos ya te traen gente, cuáles busca tu cliente de verdad, qué hace la competencia que sale por delante y qué frena a tu web por dentro. Sin ese punto de partida no hay forma de saber si algo funciona.
Trabajo de meses, informes de una página y ninguna promesa que no podamos cumplir. Estructura, contenido y presencia local para aparecer cuando alguien busca exactamente lo que vendes.
01 El punto de partida
Casi todas las webs de negocio están en Google. Aparecer es otra cosa: significa salir en la primera pantalla cuando alguien escribe lo que tú vendes, con su ciudad detrás y con intención de contratar. Eso no pasa por tener la web bonita, pasa por tener la estructura, el contenido y las señales que Google necesita para colocarte por delante de otros veinte.
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Antes de tocar nada: qué términos ya te traen gente, cuáles busca tu cliente de verdad, qué hace la competencia que sale por delante y qué frena a tu web por dentro. Sin ese punto de partida no hay forma de saber si algo funciona.
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No todo tiene el mismo retorno. Hay términos con mucho volumen y ninguna intención de compra, y términos que casi nadie busca pero que traen clientes. Se empieza por donde el esfuerzo se paga antes.
02 Las tres patas
Velocidad, estructura de encabezados, datos estructurados, indexación limpia, versiones duplicadas resueltas y accesibilidad. Es lo que permite que todo lo demás cuente, y lo que más rápido se arregla.
Una página por cada cosa que vendes y por cada pregunta que hace tu cliente antes de decidirse, escrita para responder a la intención de la búsqueda y no para rellenar palabras clave.
Ficha de Google, reseñas, coherencia de datos y páginas de zona. Es la pata que decide quién entra por la puerta esta semana si tu negocio vende en su ciudad.
03 SEO local
Cuando alguien busca un servicio con intención de contratarlo hoy, Google enseña primero el mapa con tres negocios. Ese bloque está por encima de los resultados normales, y se juega en un tablero distinto: no basta con tener buena web.
04 Cómo trabajamos
Dos semanas mirando: qué frena la web, qué busca tu cliente, qué hace quien sale por delante. Sale un plan con lo que se va a hacer y en qué orden.
Se corrige lo que impide posicionar: velocidad, estructura, indexación y duplicados. Es lo que antes se nota.
Se crean o se reescriben las páginas que pueden traer clientes, una por servicio y por intención, con la ciudad donde toca.
Ficha de Google, reseñas y coherencia de datos. Para un negocio de ciudad, esta fase suele dar el primer retorno visible.
Un informe de una página: qué se hizo, por qué apareces, cuánta gente entra y cuántos contactos trajo. Y qué toca el mes siguiente.
05 Lo que no hacemos
06 Preguntas
Los primeros movimientos se ven entre el segundo y el cuarto mes, y los resultados que cambian la facturación suelen llegar a partir del sexto. Quien te prometa la primera posición en dos semanas, o te está vendiendo publicidad de pago llamándola SEO, o no la va a cumplir.
Es lo que decide si apareces en el mapa y en el bloque de resultados locales cuando alguien busca un servicio en su ciudad. Depende sobre todo de la ficha de Google Business Profile, de las reseñas, de que tus datos de contacto sean idénticos en todas partes y de tener páginas que hablen de la zona donde trabajas. Para un negocio que vende en Zaragoza, pesa más que casi todo lo demás.
No siempre. Primero revisamos qué hay: si la web es rápida, está bien estructurada y se puede ampliar, se trabaja sobre ella. Rehacerla solo tiene sentido cuando la base técnica impide crecer, y en ese caso lo decimos con los motivos delante.
Un informe mensual de una página: qué se ha hecho, por qué términos apareces, cuánta gente entra y cuántos contactos ha traído. Sin capturas de paneles llenos de métricas que no significan nada para tu negocio.
Se complementan. La publicidad trae visitas desde el primer día y deja de traerlas en cuanto dejas de pagar; el SEO tarda meses y sigue trabajando después. Cuando hay prisa, se arranca con campañas mientras el posicionamiento coge tracción.
Entonces se ataca por donde se puede ganar: términos más concretos, con menos volumen y más intención, y presencia local. Pelear de frente por la palabra más buscada suele ser la forma más cara de no conseguir nada.
07 Hablamos
Cuéntanos qué vendes y en qué zona. Miramos por encima qué se busca y qué hace tu competencia, y te decimos si merece la pena antes de que gastes un euro.